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El fugado cruzaba en estos momentos el puente de Madi, entre Pokhara y el valle de Katmandú, compartía espacio en el destartalado autobús local con las cabras, los amontonados pasajeros y sus equipajes. Atravesaba los pequeños pueblos de montaña, cogiendo de cada uno de ellos parte de su polvo sacro, cubriendo sus ropajes y pelo con la esencia marrón del camino. La infinita gama cromática de verdes se esparcía sin control a donde quiera que mirase, solamente rota por el perezoso blanco de la niebla, y el bello contraste de miles de flores lilas que en ocasiones servían para delimitar los diferentes sembrados y arrozales.

Excavando en su extraordinario presente, encuentra el reflejo de sus rostro en la puerta que se mantiene abierta…  el autobús baja endiabladamente rápido por estas carreteras poco transitadas. No pudo evitar sonreírse ante ese oscuro ser que le mostraba con su poblada barba la marca de un calendario olvidado, observaba con detenimiento el trabajo que había realizado el luchador en estos últimos tiempos, debajo de su ultima camiseta occidental aquella de la suerte morada que en su día le regalaron, nacía el cuerpo de la bestia, hermosa transformación corpórea de la voluntad del nómada.

One Chai, Two Samosa… así comenzaba a buscar mi rutina dentro del extrarradio del Lakeside en Pokhara, el puesto de té que había elegido para desayunar estaba a unos pocos metros del cuartel regional de las Naciones Unidas, y de un árbol centenario en el que reposaban los oriundos a la sombra, la carretera siempre a las espaldas, tenia una formula para encontrar los mejores chais de cada lugar nuevo en el que paraba. Estas eran las coordenadas para encontrarlo:

- Ausencia total de occidentales.
- Con una carretera levantando polvo a su lado.
- Que sirvan los Chai en vasos pequeños de cristal
- Que tengan galletas ParleG o Samosas en algún lugar visible.

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Un graznido intermitente e incansable es la banda sonora de la hora de la siesta en el cuarto, la señal de ese teléfono que nunca llega a descolgarse marca el compás de esta sinfonía tropical, a la que lentamente se van uniendo los silbidos de los otros pájaros, los grititos de Babu la hija de Vinesh, la voz de las grabaciones de los partidos políticos que recorren las calles en esos pequeños autos, o los helicópteros que de cuando en cuando aparecen para romper con el ritmo de sus aspas este aletargado movimiento…
In crescendo, el rumor de una manguera regando las hortalizas, los niños empiezan a encontrarse para jugar, 12 clases de cantos pajariles, el cuervo acelera su interpretación, las risas llegan del huerto cercano, mientras un tractor se despierta en la lejanía.

Pokhara

.. Nepal, empieza el viaje iniciático..  subidas y bajadas de todo tipo, experiencias que vienen a enseñarme como siente el perro su pereza, sin necesidad tan siquiera de salir de este bus local en el que paso las ultimas 30 horas, montanas enormes, coches de caballos que cruzan el puente que separa las fronteras de india y Nepal, otra vez de cabeza a la belleza de lo desconocido, situaciones esperando en el borde imaginario del camino.. Oier sigue con sus malabares.. yo con mis tonterías..

Ya dome el cuerpo, para que detuviera su explosión interna, esa que amenazaba con tenerme prisionero en un sucio retrete… ahora tocaba acabar de nuevo con la mente… y una vez mas utilizaba el desgaste como herramienta, buenas marchas en bicicleta… pedaleando a solas por unos de los lagos mas bellos que jamás he visto… inspiración natural, rodeado de una luz que en esta parte del mundo es especialmente diferente.

Han empezado a nacer bichos por todas partes, en la habitación 107 permanece la luz encendida toda la noche, las paredes amarillas contrastan con el color que deja la comuna de moscas que permanece debajo del fluorescente, por el suelo retozan las diminutas hormigas disfrutando el sabor que dejo las manchas secas del chai que me tome esta misma tarde. Absolutamente nada esta en su sitio, habré quemado la delicada colcha con mis pequeñas incandescencias unas mil veces, alguno de los bolillones que han dejado son difíciles de ocultar, así que cuando el dueño del hotel viene a mi cuarto para ver como lo llevo todo… su cara inevitablemente refleja la agonía, al ver ese cuarto tan lujoso convertido en una caravana de ropa, cables y maletas viejas, al observar los palacios de papel sucio sobre los rincones, al percibir ese olor a charas y a incienso que día a día trata de salir de esta celda para cubrir con su fragancia todo el pasillo de la planta, al observar todos esos libros tirados por la cama, los que luchan por su espacio en la irrisoria mesilla de noche, o los que descansan como personas en el banco debajo de mi ventana… la mayoría de ellos deshojados, algunos estratégicamente abiertos… otros aguardando su momento, temerosos del injusto final que tarde o temprano le depararan mis propias manos… Suele pasar que de vez en cuando acabo estampando los libros contra las paredes, los lanzo con furia para que estallen sus palabras por todo el cuarto, es la inocua ocurrencia de este poeta humillado, acabo siempre con alguno de ellos despedazado, luego cuando tengo certeza de que el ataque de frustración ha pasado, comienzo a buscar las hojas que se colaron por debajo de la cama, mientras las voy recogiendo memorizo sus números y en ese mismo instante leo en voz alta la primera palabra que veo. Creando una numerología nacida de la locura fugaz, palabras que acaban bautizando con un nuevo significado a esos números que me persiguen una vez me han encontrado… apuntados en la memoria esperan a la coincidencia siempre recurrente, trato de repetirlas una por una sin respirar, como si estuviera cruzando de nuevo con mi padre el río Villarente…

Vuelvo a tener 14 años, acabo de dejar a mi madre llorando en la estación de autobuses más sobria y triste del planeta… hincho todo lo que puedo mis pequeños pulmones antes de que el autobús entre en el puente tratando de recitar de carrerilla aquello de… “Al pasar por el puente Villarente, vi palomas, conté veinte, paloma 1, paloma 2, paloma 3, paloma 4, paloma 5….” si cuento 20 antes de que acabe el puente, mi vida cambiara…

(107 /susurro)
(71 /consecuencia)
(101 /pasos)
(17 /afín)
(138 /cerrojazo)
(250 /diversión)
(7/ amarillo)
(21/fugaz)
(81/ruptura)
(390 /turgencia)

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Viejo ayer por la noche conseguí finalmente escuchar uno de tus programas de radio, en el mantenías con tus invitados un atípico debate sobre las elecciones, gracias por seguir haciéndolo, es una sensación fuerte disfrutar con tus palabras en la distancia, comunicación subversiva, y entretenida… todo un ejemplo.

Bien sé que ya no ganaré, que no puedo ganar la partida. Aunque sólo sea para irme al fondo, me arrojaré a la charca. ¡Jugaré la partida de mi propia ruina!Apartaré cuanto poseo; y, cuando ya nada me quede, me pondré yo mismo. Y entonces,
definitivamente arruinado, irremisiblemente vencido, ¡habré ganado!
RABINDRANATH TAGORE, la cosecha.

La Rata puede guiar a momentos a los viajeros en el camino invisible. Sus juegos y pasos me llevaron a conocer a Naranjam… un viejo samana, un guru para alguno de los sadhus del bosque de Ram Jhula, vive en una tienda de campaña junto a un impresionante árbol, tiene excavado un pequeño horno en la tierra protegido por las raíces, cocina su austera comida mientras sigue conversando lentamente, el humo de boñigas y hojas secas desprende un aroma a vida y a distancias exóticas… Sentado sobre una diminuta tela de saco escucho sus palabras, entra a hierro con sus enseñanzas a mi cerebro, empiezo a sentir el vértigo de la cascada de conocimiento que me invita a seguir.

Sus lecciones de meditación solo pueden ser realizadas después de purificar mi cuerpo, y liberar a mi mente de su adicción, para ello debería de hacer 2 cosas, dejar de tomar el alimento de Shiva de la siguiente manera, el primer día después de dejar de utilizarlo, acudiría a el a las 5 de la tarde con todo mi charras para observar, como poco a poco se lo fuma, yo luchare contra el deseo, la ilusión de relajación para mi, tendrá forma de yerbas hervidas y una canción. Después de esa cena bajo las ramas.. estaré listo para empezar a la mañana siguiente con las practicas de la meditación trascendental. El viejo samana pronto moverá su casa a las montañas, me ha invitado a acompañarle para continuar las enseñanzas, quizás sea una buena idea alejarnos de este verano que va cogiendo forma en pleno marzo.

naranjam.jpg


No quiero estar libre de peligros; sólo quiero valor para afrontarlos.
No quiero que concluyas mis dolores; sino que mi corazón sepa sobrellevarlos.
No busco camaradas para el campo de batalla; quiero sólo mis fuerzas para luchar.
No anhelo, temeroso, ser salvado; quiero, sí, mi libertad conquistada con paciencia.
¡No seré tan cobarde, Señor, como para querer el triunfo gracias a tu misericordia!
¡Quiero tu mano apretada en mi fracaso!
RABINDRANATH TAGORE, la cosecha.

Todavía no he comenzado con ese reto, es una de tantas aventuras que voy dejando a medias en esta partida de rol interminable, inventando y cambiando una vez mas de personaje, interpretando al discípulo irreverente, al fotógrafo curioso, el hombre de negocios, al niño fugado, el boxeador solitario, o al amante que no puede besar, estos y otros muchos que me cayo por cierto pudor, pasean esperando su turno para salir a la gran escena que me rodea. A veces no tengo tiempo para todos, salen y se precipitan en mi inexistencia con furia, demoliendo los moldes de esa realidad que se transforma con solo volver a pensarla, y por eso una vez mas.. es muy fácil..y ahora si salen las palabras que yacen dentro de mi.. esperan también su instante de poder, de acercamiento, con la inspiración de los elementos a mi lado, crean con su suave melodía los siguientes ritmos de esta danza, y de nuevo comienza a resbalar néctar por estas mejillas tan duras y lejanas.. la felicidad supone no cambiar nada y cambiarlo todo de nuevo… me sorprendo una vez mas con mi sinrazón, tan mínimamente autentica.


Junto al cordón de la vereda un quiosco acaba de tragarse una mujer.
Pasa: una inglesa idéntica a un farol. Un tranvía que es un colegio sobre ruedas. Un perro fracasado, con ojos de prostituta que nos da vergüenza mirarlo y dejarlo pasar (2).

(2)- Los perros fracasados han perdido a su dueño por levantar la pata como una mandolina, el pellejo les ha quedado demasiado grande, tienen una voz afónica, de alcoholista, y son capaces de estirarse en un umbral, para que los barran junto con la basura. Oliverio Girondo, extracto de Pedestre.

A veces si me miraba desde fuera, me sentía un maldito en la villa sagrada, la gente lo percibía.. y me lo transmitían… ellos observan como cada día sale y entra una mujer diferente de mi cuarto, esas amigas con las que me encanta conversar por la noche antes de empezar a trabajar, pero no tardaron en pasarme su paranoia y tal y como ellos ven el tema de las relaciones chico chica, aquí esta mal visto que alguien tenga tantas amigas, peor cara ponen cuando ademas estoy a solas con ellas en la 107, soy un poco golfo.. un perdido con los labios rotos que desea enterrarlos para siempre en una buena jarra de cerveza fría, que añora dormir rodando bajo las estrellas, necesito vulgaridad, lenguaje soez y kilómetros de risas, este condenado quiere coger todas las fuerzas necesarias antes de entrar en esa zona actualmente “templadita” que es el sur de Nepal.

La Rata me recompone con cada uno de sus mordiscos, ya no necesito las escamas perdidas, me empiezo a arrastrar… y en unos instantes soy la presa favorita del dolor, me acerca a los besos ocultos del polvo, de la noche ciega, del tumulto callado. A los puentes apagados por la muerte de las estrellas.

the song “this mess we’re in” by pj harvey and thom yorke combined with the photographes of trent parke, from his dream/life exhibition.

… en 4 días tendré que subir a un avión, que me llevara de vuelta al bello desorden que reina en la ciudad de Madrid… conseguiré otra bola extra para tirar a Nepal y a Varanasi…??? todo esta en el aire y me encanta… sigo en esta confusión común… sin saber todavía donde esta mi lugar… mientras tanto seguiré viendo caer el atardecer.

( Thom Yorke )
Can you hear them
The helicopters
I’m in New York
No need for words now
We sit in silence
You look me
In the eye directly
You met me
I think it’s Wednesday
The evening
The mess we’re in
And ooooh…

( PJ Harvey )
The city sunset over me
The city sunset over me

( Thom Yorke )
Night and day
I dream of
Making love
To you now baby
Love making
On screen
Impossible dream
And I have seen
The sunrise over the river
The freeway
Reminding of
This mess we’re in
And ooooh…

( PJ Harvey )
The city sunset over me
The city sunset over me

( PJ Harvey )
The city sunset over me
The city sunset over me

( PJ talking / Thom singing…together )
What were you wanting / What was that you wanted
I just wanna say
Don’t ever change now baby
I’d thank you
I don’t think we will meet again
And you must leave now
Before the sun rises
Over the skyscrapers
And the city landscape comes into view
Sweat on my skin
Oh
This mess we’re in
Ooooh…

( PJ Harvey )
The city sunset over me
The city sunset over me
The city sunset over me
The city sunset over me

thenight-rishikesh.jpg

you’re the night, Lilah
a little girl lost in the woods
you’re a folktale
the unexplainable
you’re a bedtime story
the one that keeps the curtains closed
I hope you’re waiting for me
cause I can’t make it on my own
I can’t make it on my own

it’s too dark to see the landmarks
and I don’t want your good luck charms
I hope you’re waiting for me
across your carpet of stars
you’re the night, Lilah
you’re everything that we can’t see
Lilah
you’re the possibility

you’re the bedtime story
the one that keeps the curtains closed
and I hope you’re waiting for me
cause I can’t make it on my own
I can’t make it on my own

unknown the unlit world of old
you’re the sounds I’ve never heard before
off the map where the wild things grow
another world outside my door
here I stand I’m all alone
driving down the pitch black road
Lilah you’re my only home
and I can’t make it on my own

you’re a bedtime story
the one that keeps the curtains closed
I hope you’re waiting for me
cause I can’t make it on my own
I can’t make it on my own

Morphine_-_The_Night

Hoy mi escrito tiene que ser una pieza mas del destino..

Mi teléfono de contacto es 0091 – 135 -2433223 si alguien necesita contactar ese es el numero de mi oficina, habitación 107. La mejor hora española es.. muy temprano lo siento de veras.. las 8… y aquí serán las 12:30… para este trabajador nocturno una buena hora, a esas horas todavía deambulo un poco zombi por la mañana del hotel lucky… los colegas aparecen por la habitación, (gracias a todos por rescatarme siempre justo a tiempo)… nunca trabajo demasiado.. bueno quizás por las noches mas de la cuenta… pero me encanta la concentración nocturna…

El amigo Deepak deja mi cuarto lleno de aroma a felicidad y serenidad, me invita a que continué con las clases de yoga esta tarde, pero no puedo, continuo intentando hacer lo mejor que se con todxs y eso supone a veces renunciar al placer inmediato… realmente me encantaría ir porque noto mucho los beneficios de sus artes aplicados en mi cuerpo… pero hoy tenia que continuar con mis artes y oficios antes de proseguir el camino con el maestro, pero voy mañana a la clase matutina… me gusta tener que madrugar sin despertador…

Ayer amanecía en aquel paraíso de paz, rodeado de montañas, sentía mi cuerpo nuevo y diferente, tanta felicidad y recuerdos se amontonan, achuchando frenéticamente a la memoria colapsada, cada día recibo el regalo de una nueva transformación, mutando al ritmo de mis personajes, un nuevo recuerdo, el ultimo adquirido me hace especial gracia, en busca del lado salvaje de la vida… en la tierra donde reposan los gurus que dedican su vida a engrandecer a los demás, dos malditos recorren los kilómetros necesarios, en la santidad de lo mundano, disfrutan mientras miran a la muerte acelerar por el carril contrario… sueñan con motos que rugen como panteras del asfalto, hablan de fiestas ahora ya lejanas, de la gran orquesta, de el placer de los cigarros, se bañan para matar el calor y a la fiebre, el rió deja de ser sagrado, esta helado de cojones, contra el suelto mi furia y todo cobra su sentido, en la distancia que dejan tus pasos y nacen los míos…

Beber… recuperar el néctar de la embriaguez, el equilibrio amargo de la sinrazón que me hace sentir el alma oculta, esa que escondo tan bien, esa a la que le digo que ya nada me importa, esa a la que le digo que no siento cosquillas.. vive en una celda chiquitina al fondo del lago, reposa solitaria sin sentir tristeza, entre las espinas del sol y los vientos que levantan las miradas, antes habitaba en el elíseo de barro… ahora las aguas rodean de vida su prisión, cada amanecer sale orgullosa a gritar al imperio de la montañas , a amenazarlas con su infinita pequeñez… es el niño fugado, el boxeador sin peso suficiente, el poeta que perdió la bolsa donde guardaba sus palabras, ese gitano que huye de extranjis, es un enigma en la boca ajena, son los labios que no quieren volver a besar, y la muerte de una muela.

Anne Brun, To let myself go.

To let myself go
To let myself flow
Is the only way of being
There’s no use telling me
There’s no use taking a step back
A step back for me…

la canción de mi viaje..
no se encuentra en la banda sonora para viajar a paraísos..
tiene venas en forma de bajo, que sangran y escalan breaks electrónicos..
son el mantra de este trabajador nocturno, las bases de este tema..
de los sentimientos plasmados en esta delicia sonora de 3:57 de duración..
sobre ella explotara mi mente una vez mas..
con el sinsentido de mis queridas imágenes,
la conquista del sueño sabiendo que no puedes dormirte…
Una carretera.. dos sombras en la noche de Rishikesh..
tres perros ladran nerviosos,
tratan de iluminar con sus ladridos el camino..
esta vez no era una vaca.. no era un mono..
!!! pantera!!!.. la luna enrojece..
se le irritan los ojos de verme en peligro..
discurro solitario de vuelta en la carretera oscura,
oka hey diario,
paso a paso por el camino mal iluminado,
se enfurece y crece la bestia de nuevo en mi interior,
aguas que duermen los sentidos bajo el frió de la montaña,
la playa mágica donde las palabras mueren y nacen las lagrimas de krishna,
allí donde van a parar todos mis motivos y desilusiones.

Los gritos de los niños.. la barba de Raphael, la risa de Constantine, el corazón que aprende a saludar, la numerologia.. Oier y su tatuaje de Kali, la pirámide, el loro y las ardillas, y todos esos pájaros que no se como se llaman… el baba al que cogí la piedra donde se veía el eclipse de luna, que espera bajo el mismo árbol día tras día, el brahman que me invitaba hace una semana a ir a ver la escuela de sánscrito donde trabaja.. Deepak espera desde hace 1 día para ver su nueva web.. el militar con ojos de niño hace 5 dias que también me invitaba a su casa.. y a Lucky le gustaría que mañana me quedaran fuerzas para ir de acampada y trekking.. me rió.. se que de momento.. me rió, porque se que aparecerá la suerte en mi camino y me cogerá de la mano para llevarme a un sitio nuevo, secreto, entre atardeceres imposibles, habitados por malditos que viajan a solas por la oscuridad.. sintiéndose más y más seguros, entre las bellas sombras de este viaje lleno de círculos invisibles.. la orilla se acerca.. ya no hacen falta barcas ni barqueros.. solo tienes que pedir.. que siga pasando lo que tiene que pasar..

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