“A menudo las imágenes, y las situaciones y las fotos no lo son del todo hasta que llegan los acontecimientos posteriores, como si quedaran en suspenso, provisionales para verse confirmadas o desmentidas mas tarde.” Arturo Pérez Reverte, Extracto de la Reina del sur.
Artista, Blanco, Cesta, Dado, Eva, Falo, Ghat, Hoguera, Justicia, Kilo, Limpio, Nariz, Misterio, Opuesto, Puente, Quieto, Rishikesh, Santo, Tacto, Único, Vaca sagrada, Water Txakurtxua, Yogur, Zapatero…
Seleccionábamos las palabras por turnos, sentados en el suelo mientras esperábamos la cena en el Freedom Cafe. Aquella noche hacia frío y la humedad del gran Ganga que corría impetuoso a escasos metros de nuestra mesa entraba en el cuerpo sin piedad, sus corrientes serenas acariciándonos los ojos mientras aguantábamos las ráfagas de viento que de cuando en cuando atizaban. Pronto desaparecería el invierno de Rishikesh y empezarían a llegar en trombas los viajeros del sur. Tome la iniciativa y seleccione la primera palabra correspondiente a la A, continuo Judith con la segunda letra del abecedario, por ultimo Jana con la tercera, así continuamos hasta completar aquel colgante de palabras, soltadas de una forma rápida, tal y como llegaban a la mente, a bocajarro, lomografias de un instante lejano ya… (servirán para una maratón fotográfica, 25 palabras, 8 horas, imágenes como decía aquel que se quedan en suspenso… hasta cuando nos volvamos a encontrar…)
La vida se colaba calurosamente por las rejas de la ventana de mi cuarto cerca del Ghat de Shivala, ahí afuera un collage sonoro en ebullición constante, el corazón de la ciudad de la muerte latiendo con fuerza… Enciendo un Gold Flake con un poquito de charas taqueadito. Oier esta echándose una siesta en la ciento tres, el bochorno me impide dormir, empiezo a sudar letras que refrescan esta memoria tan cercana al colapso, demasiadas imágenes, todas desenfocadas, como en movimiento.
