Bienvenido cojones…
Llevo días sin querer escribir, los últimos días en Madrid me dejaron un gran sabor de boca, primero fue la despedida de lxs compañerxs de trabajo. Mientras hablaba con cada uno de ellos, repitiendo una y otra vez el destino de mi viaje y las típicas cuestiones, me asaltaba continuamente la sensación de una partida que no llegaba jamás.
Después siguieron 2 días rodeado de mis mejores colegas, reuniones espontaneas de unos y otros, grandes pedos que se alargaban hasta juntarse de nuevo. Empezábamos por el patio maravillas, donde continuara la fiesta era lo de menos… Fue especialmente guapa la última sesión que los amigos de Rootkush Syndicate ofrecieron en el club katmandhu.
Recuerdo que al día siguiente la vi… las horas a su lado desaparecían tan rápido que me parecía que al día siguiente tendría que embarcar en el avión.
Deje Madrid y su recuerdo inmóvil en mi pecho, cogí aliento y salí del refugio 17 decidido a comenzar la ronda de visitas familiares.